Difícil reunir a tantas personas con diferentes ocupaciones que aun así sacan tiempo para tocar en una banda de gaitas.
Juntamos a sus integrantes un domingo en Coaña y elegimos dos localizaciones para las fotos. La primera, el conocido Castro de Coaña, y el segundo un antiguo molino cerca de la costa.
Por la tarde nos desplazamos a mi estudio para hacer el retrato sobre blanco. Las imágenes se usaron en la promoción de su última grabación.