Se trata de probar una y otra vez hasta que salga bien.

Y -créeme- no es nada fácil. El barista se tiene que emplear a fondo para conseguir que todas las capas del combinado queden perfectas y añadir la nata encima con gracia y precisión.
El trabajo de todo un equipo -barista, estilista, fotógrafo y director de arte- fue necesario para completar quince imágenes en dos días.

Este vídeo del making of es un resumen de la sesión.